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 La Pasión

 


Con la película de Mel Gibson, nos preguntamos el propósito del sufrimiento extremo de Jesús. La película mostraba escenas desgarradoras, quizás nunca antes imaginadas, estábamos acostumbrados a ver a Jesús,  con una o dos gotas de sangre que se le veían hasta bien en su rostro. La película, nos descoloca al pensar que pudo haber sido así……Pero que dice la historia bíblica del asunto????, Tiene algún propósito este sufrimiento extremo????.

El pueblo Judío, antes de la venida de Jesús a la tierra, tenia una serie de mandamientos que habían venido directamente de Dios, entre ello seguramente el más importante era como ellos debían expiar sus pecados.

La Biblia enseña claramente que Dios no tiene relación con el pecado, porque Dios es Santo que significa apartado del pecado.

El estableció con su pueblo un plan. Cada año, cada familia debía presentar un sacrificio de muerte, ya que el precio del pecado es muerte (Romanos 3:23), alguien debía pagar. Dios estableció del principio con Adán, si comía del fruto prohibido moriría, no murió físicamente, sino en espíritu. El Judío,   debían elegir entre  su rebaño un corderos, el mejor de ellos, y sacrificarlos por degollamiento,  permitiendo así,  que muera y   se desangre por completo.



El jefe de familia llevaba, esta sangre ante el sumo sacerdote para que la derramara en un acto solemne y  muy peligroso sobre una bandeja de oro que cubría el arca del pacto. Cualquier paso mal dado, Dios castigaba al sacerdote con la muerte inmediata.




En el interior del arca del pacto había tres elementos:

La vara florecida de Arón
, porque el pueblo de Dios, es decir los judíos, habían rechazado la autoridad establecida por Dios, Unas replica de las tablas de la ley, que al ser confeccionadas, el pueblo judío mientras esperaba, estaba adorando al becerro de oro que se habían esculpido, lo que significaba la trasgresión al primer mandamiento.  Y  un pocillo con mana, comida de los ángeles que Dios hacía llover sobre su pueblo, para alimentarlos, y  que ellos reclamaron que preferían carne. Es decir una representación del pecado del pueblo judío, ante Dios.

En los bordes del arca había  dos arcángeles de oro que miraban hacia la bandeja de oro que cubría el arca, los cuales representaban la justicia de Dios. Si no había sangre que cubriera estos pecados, los arcángeles condenaban el pecado, si estaba la sangre no podían mirar el pecado, sino veían la sangre del cordero.



Cuando Jesús inicia su ministerio, Juan el Bautista, lo identifica como el Cordero de Dios, porque venía a cumplir el mismo propósito del cordero del antiguo testamento, morir (PORQUE LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE….Romanos 6:23).  En Isaías 53, dice que Jesús fue quebrantado, despreciado, desechado, sufrió dolores, fue azotado, fue MOLIDO……… por nuestros pecados.  En Marcos 15:16-20, dice que convocaron una compañía de soldados, que significaban 600 hombres, los cuales le golpeaban con puños y con cañas el rostro, escupiéndolo.



Gibson, tiene razón al exponer el sufrimiento de Cristo de esta manera. El sufrimiento que debió experimentar por ti y por mí….

Jesús debió pagar el precio de nuestros  pecados,  que es la muerte (1era Corintios 15:3-4), y murió por anemia aguda, derramando toda  su sangre,  para cubrirnos, y que nuestro pecado sea reemplazado por la sangre de Cristo. Dios Padre, al mirarnos ya no ve el pecado que cometemos, el cual,  El aborrece, y con el cual no tiene relación. Si no ve la sangre de Cristo, en aquellos que aceptan este regalo de Vida.

Es salvo, según las escrituras,  todo aquel que reconoce que Jesús murió por sus pecados,  se arrepiente de ellos,  y cree que venció la muerte  con su resurrección (Romanos 10:9-10).


Es tan simple como decirle a Dios en oración que tu reconoces que debías haber pagado el precio del pecado, la muerte espiritual,  y que aceptas que Jesús lo pago por ti en la cruz, dile a Dios que te perdone porque tus ofensas fueron la que lo hicieron sufrir lo que sufrió en la cruz, e  invítalo a morar en tu vida (Apocalipsis 3:20). No necesitas hacer cosas para heredar la vida eterna, Jesús ya lo hizo todo. Así como  el otro crucificado, que había vivido en maldad, reconoció a Jesús como Dios y le pide que le recuerde en su reino, Jesús le responde que ese mismo día estarían en el paraíso (Efesios 2:8-9).


La salvación no se gana, ni se compra.
No necesitas pertenecer a una Iglesia específica, los religiosos mas grandes de la época de Jesús eran los fariseos y Jesús los trató de sepulcros blanqueados. La salvación,  es solo un regalo (dadiva)  (Efesios 2:8-9). Jesús venció la muerte, resucitó, y te invita a que le conozcas…Acéptalo!!!
 
 
Actualizado Octubre 2016
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